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Pisto con huevos fritos

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Este plato es muy sencillo, pero es de esos sabores que llevas en la memoria.
A pesar del huevo y no siendo demasiado rígido, encaja perfectamente en lo vegetariano (veganos abstenerse).
Como ya comentamos en otras ocasiones la mezcla de sabores que se produce con la oxidación de las verduras, es un autentico milagro.

Para 4 personas necesitaremos (aprox):

1 berenjena
1 calabacín
1 pimiento italiano rojo
1 pimiento italiano verde
1 zanahoria
1 cebolla pequeña
1 puerro (la parte blanca)
2 tomates pera rallados
1 diente de ajo
4 huevos
Aceite de oliva, sal y pimienta

Picamos fino el puerro, la cebolla y el diente de ajo, ponemos en un poco de aceite de oliva y vamos pochando.
El resto de las verduras las vamos a picar no en trozos grandes, pero si que se encuentren.
Lavamos y picamos los pimientos, añadimos a la cazuela.
Pelamos y cortamos la zanahoria en cubos, añadimos a la cazuela.
Lavamos el calabacín y cortamos en cubos, pelamos la berenjena y también cortamos en cubos, añadimos al resto de los ingredientes.
Rallamos los dos tomates y a la cazuela.
Si necesitásemos un poco de líquido, podemos añadir un poco de caldo de verduras.
Dejamos hacer el conjunto. A mi me gusta que el calabacín se note al llevarlo a la boca.
Para los que llegáis tarde a comer, lo dejamos hecho del día anterior (gana en sabor), y a la hora de comer, mientras se calienta, hacemos los huevos fritos.
Rompéis el huevo por encima del pisto, lo que ahora se llaman huevos rotos e hicimos desde hace tiempo en nuestras casas.
Un completo plato ademas de muy sabroso.